Mercurio y consumo de pescado

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mercurio acumulado en pescados

¿Por qué es peligroso el mercurio?

El mercurio se encuentra en la naturaleza, normalmente unido al azufre. Siendo este un metal un tanto especial (como puede observarse en los termómetros es un metal pero a temperatura ambiente se encuentra líquido).

El problema del mercurio es que es especialmente tóxico para los cerebros que se encuentran en desarrollo, es decir los de los niños, afectando a su visión e incluso al crecimiento del bebé. En el caso de los adultos estamos viendo últimamente que el consumo de mercurio se relaciona con enfermedades cardiovasculares, con el desarrollo de arterosclerosis, que eleva la presión arterial y por tanto que aumenta el riesgo de sufrir infarto.

El tamaño del pescado y metales pesados

El tamaño es un tema clave debido al concepto de bioacumulación.

Los metales pesados como el mercurio, el cadmio y algunas toxinas, se acumulan en el cuerpo, especialmente en el tejido graso. Por tanto los predadores marinos, al comerse unos peces a otros acumulan más mercurio en su grasa, y lo mismo nos pasa a nosotros, las personas.

Ese es el motivo por el que la llamada de atención siempre se hace respecto al pescado azul, ya que este es más graso que el blanco. Motivo por el que también es el “más sano” precisamente por tener más aceite de pescado, rico en omega-3.

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¿Entonces qué pescados deberíamos potenciar o cuáles evitar?

Los pescados con un mayor nivel de contaminación en metilmercurio son predadores como aguja blanca, lucio, atún rojo, el pez espada, tiburones… por lo que las mujeres embarazadas o que estén preparando un embarazo deben de evitar el consumo de este tipo de pescado.

Según el estudio Democophes, las mujeres españolas tienen hasta 6 veces más mercurio en sus cuerpos, probablemente debido a que somos uno de los países que más pescado toma del mundo. También hay otros contaminantes como las dioxinas, que se acumulan pero más en otros pescados como los arenques y el salmón salvaje que se captura en el mar báltico.

¿Vale la pena consumir pescado?

En efecto, los beneficios estimados que tiene consumir pescado son mayores que el riesgo potencial asociado a la ingesta de metilmercurio, dioxinas, bifenilos policlorados y otros contaminantes ambientales.

De hecho, cada incremento de 20g día de consumo de pescado se asocia con un riesgo 7% menor de mortalidad por enfermedad coronaria, más nivel cognitivo en los niños, más coeficiente intelectual, mayor motricidad fina y gruesa… vamos, ¡un alimento genial!

Estos beneficios no solo se atribuyen al w-3, EPA y DHA que tiene, sino al consumo de TODO el alimento.

Recomendaciones finales

Las recomendaciones se basan en variar el tipo de pescado consumido, siendo preferibles aquellos de menor tamaño. Deberíamos evitar el pescado proveniente de zonas ambientales con alta polución y desaconsejar el consumo de pescado con riesgo de alto contenido en mercurio, especialmente durante el embarazo y los primeros años de vida.

Se aconseja para mujeres embarazadas no tomar más de dos porciones a la semana de pescado, para no exceder el nivel de contaminantes como son las dioxinas y PCBs. Remarcar concretamente que no se aconseja el consumo de arenques y salmón procedentes del mar báltico.

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Como reflexión, muchas veces no se habla de los cereales cuando comentamos el tema del mercurio, que sin ser un alimento con un contenido alto, al ser consumidos en mayor medida, nos aportan más cantidad de mercurio en la dieta. En adultos la misma cantidad que la que tiene su origen en el pescado, mientras que en niños corresponde a casi el doble (porque toman más cereales).

En definitiva, el pescado vale la pena pero hay que empezar a seleccionar el tipo de pescado que consumimos.

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Aitor Sánchez García
Dietista-Nutricionista, investigador, educador, formador y voluntario. Graduado en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Alicante. Actualmente trabaja en el Departamento de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Granada. Donde también ha estudiado la Licenciatura en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y los Posgrados de "Nutrición Humana", así como el de "Condicionantes Genéticos, Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y el Desarrollo". Actualmente realiza su tesis doctoral sobre educación y divulgación alimentaria, habiendo realizando su estancia en el Karolinska Institutet de Estocolmo. Se dedica de manera voluntaria al asociacionismo juvenil y a la educación no formal en diferentes ONG. Autor del Blog Mi dieta Cojea, y divulgador en en otros medios como "Naukas" e "Investigación y Ciencia"

2 COMENTARIOS

  1. Hola Aitor! Este articulo no me extraña ya que es un tema que se debate, pero ¿realmente existen suficientes estudios de investigación correctos cuyas conclusiones sean que existe tal nivel de contaminación en los peces que consumimos? ¿De qué mar u océano hablamos? ¿del Mediterráneo? ¿De las costas del Atlántico? ¿Del pescado que viene del Pacifico? ¿Podemos generalizar? Me preocupa la dimensión que puede tener esta noticia.
    Saludos.

  2. También se puede tomar algún complemento alimenticio, como por ej: omega-3 y así además de evitarnos el consumo de metales pesados obtendremos la cantidad de ácidos grasos necesarios para el organismo que con el consumo de pescado ya no logramos obtener….

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