Si piensas que la grasa es la enemiga pública número uno estás en un grave error. La grasa es necesaria para cumplir diversas funciones fisiológicas y, además, tenemos un tipo de grasa, la parda o marrón, que si la activamos nos ayudará a mantenernos en nuestro peso saludable.

La masa grasa es el componente más variable en la composición corporal, tanto si se comparan varios individuos, si se consideran los cambios de una persona a lo largo de la vida o se diferencian entre sexos masculino o femenino.

La grasa en nuestro organismo tiene distintas e importantes funciones:

  • Grasa parda_AlimmentaSintetizar lípidos a partir de excedentes de HC o proteínas.
  • Responder a estímulos hormonales y nerviosos.
  • Secretar sus propias hormonas (leptina, TNF-Alfa, adinopectina).
  • Reservorio de energía.
  • Amortiguar golpes.
  • Sirven de sostén a otros órganos.
  • Células madre adultas (la nueva era del tejido adiposo).

Cuando existe un exceso de grasa, un aumento del número y del tamaño de los adipocitos la situación se convierte en patológica derivando en sobrepeso y obesidad. La obesidad se caracteriza por un exceso de masa grasa que afecta a la salud y al bienestar de las personas. Los riesgos asociados al exceso de grasa se deben, en parte, a la localización de la grasa, más que a la cantidad total. Hoy se postula que las causas y consecuencias metabólicas de la distribución regional de la grasa tienen particular importancia clínica.

El tejido adiposo se ha revelado como un órgano endocrino que presenta un importante papel metabólico.

Se pueden distinguir dos tipos principales de tejido adiposo con diferentes papeles en el metabolismo energético:

  • Grasa marrón_AlimmentaTejido adiposo blanco o amarillo. El tejido adiposo blanco contiene adipocitos con una única gota lipídica (unilocular) y es el tipo principal presente en adultos humanos. El tejido adiposo blanco se distribuye a lo largo de todo el cuerpo localizándose en la región subcutánea, alrededor de las vísceras (tejido adiposo visceral).
  • Tejido adiposo pardo o marrón (multilocular). Llamado así por el gran número de mitocondrias que presenta que le confiere ese color. La localización del tejido adiposo marrón es más difusa y de hecho su presencia en adultos es mínima. El tejido adiposo marrón se encuentra en pequeños fragmentos alrededor del cuello (nuca), las axilas (zona paravertebral y supraclavicular), los riñones (zona periadrenal) y alrededor de los grandes vasos del tronco. Para que funcione necesita una gran cantidad de energía, por ello quema mayor cantidad de calorías.
¡NO TE PIERDAS!:  Impuestos sobre las bebidas azucaradas

Las diferencias histológicas entre el tejido adiposo blanco y marrón determinan distintas funciones metabólicas para cada uno de ellos, siendo el tejido adiposo marrón el principal implicado en la producción de calor (termogénesis / termorregulación). Lo que se deduce es que la quema de calorías se verá incrementada si existe una mayor cantidad de este tipo de grasa parda.

Tejido adiposo pardo, ¿un mecanismo de supervivencia?

Publicidad

Los bebés presentan una cantidad de grasa parda o tejido adiposo marrón mayor que los adultos. Esto se debe, en teoría, a que los bebés no pueden moverse ni tienen la capacidad de tiritar para entrar en calor, por lo tanto una mayor presencia de tejido adiposo pardo les autoregula el calor corporal gracias a la termogénesis / termoregulación.

Tomografía computerizada y resonancia magnética.

Si tenemos en cuenta, además, el gran problema de salud pública que constituye hoy en día la obesidad, se comprende el interés creciente que presentan la ciencia y la medicina actual en el conocimiento de la distribución anatómica, topográfica y funcional del tejido adiposo.

Los avances recientes en la metodología de estudio de la distribución del tejido adiposo, principalmente la tomografía computerizada y la resonancia magnética, en sus diversas modalidades, nos aportan herramientas necesarias para evaluar el verdadero impacto de la compartimentalización de la grasa sobre los factores de riesgo metabólicos.

¡NO TE PIERDAS!:  ¿Necesito bajar de peso?

Las apreciaciones obtenidas y observadas con estos métodos pueden ayudar a diseñar mejores estrategias terapéuticas preventivas y de intervención dirigidas hacia los depósitos regionales de grasa y sus implicaciones metabólicas.

“El tejido adiposo pardo puede ser metabólicamente muy importante en humanos, y el hecho de que esté reducido en adultos, aunque todavía presente en la mayoría de las personas con sobrepeso u obesas puede ser fundamental para el tratamiento de la obesidad”.

Grasa muscular.

El estudio de la grasa muscular, considerada a día de hoy como el nuevo compartimento graso, comprende los depósitos de grasa localizados entre las fibras musculares esqueléticas o extramiocelulares, así como los lípidos localizados dentro de las fibras musculares esqueléticas o intramiocelulares. Su importancia radica, no solo en su tamaño, similar a la grasa visceral, sino en sus posibles implicaciones fisiopatológicas.

”El estudio del tejido adiposo adquiere especial relevancia cuando se refiere al individuo obeso. El perfeccionamiento de los métodos de valoración de la composición corporal ha hecho posible medir la grasa en sitios de tejido no adiposo como el músculo o el hígado, constituyendo la llamada *grasa ectópica”.

*Grasa ectópica. Ante un exceso de grasa corporal esta se puede llegar a infiltrar en el músculo. Esto podría llevar al organismo a sufrir resistencia a la acción de la insulina que es la antesala a la diabetes. La grasa ectópica es un depósito de grasa fuera del lugar habitual que detona una serie de alteraciones metabólicas que predisponen a padecer las enfermedades asociadas al síndrome metabólico: obesidad central, diabetes, dislipemias o hipertensión.

¿Cómo activar la grasa parda o marrón? 5 tips para subir los niveles.

  • No pasar hambre, comer de forma ordenada, saludable y en cantidad suficiente.
  • Consumir cada día una manzana. Parece ser que en la piel de esta fruta está el misterio, en ella se encuentra una gran cantidad de ácido ursólico, un compuesto que afectaría de forma positiva creando grasa marrón.
  • Practica actividad física. El deporte ayuda a bajar y a controlar el peso, pero además aumenta los niveles de irisina, una hormona que facilita la conversión de grasa blanca a grasa marrón.
  • Pasar un poco de frío. Cuando se pasa frío las grasas son movilizadas, se quema energía que es transformada en calor.
  • Estimula la producción de melatonina. La melatonina regula los ciclos del sueño. Existen estudios en ratas que indican su influencia en la creación de grasa marrón.
¡NO TE PIERDAS!:  Alimentación complementaria infantil o industrial, ¿dónde hemos llegado? (2ª parte)

Bibliografía.

  • Distribución regional de la grasa corporal. Uso de técnicas de imagen como herramienta de diagnóstico nutricional. Mª José Pérez Miguelsanz (1); W. Cabrera Parra; G (1). Varela Moreiras (2); M. Garaulet (3).  Revisión, Nutrición Hospitalaria. 2010;25(2):207-223. ISSN 0212-1611 CODEN NUHOEQ  S.V.R. 318. (1) Departamento de Anatomía y Embriología humana I. Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid. (2) Departamento de Nutrición, Bromatología y Tecnología de los Alimentos. Facultad de Farmacia. Universidad CEU-San Pablo. (3) Departamento de Fisiología. Facultad de Biología. Universidad de Murcia. España.
  • Más información sobre cómo perder peso en el artículo “Dietas para adelgazar”
Publicidad
¡Mantente actualizado gratis!

Recibe en tu correo los últimos artículos y vídeos sobre nutrición y salud, recetas y menús saludables. Un máximo de 2 e-mails al mes con información útil y práctica.

Tu información no es compartida con terceros

DEJAR UNA RESPUESTA

¡Introduzca su comentario!
Por favor, escriba su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.