El própolis o propóleo, un alimento milenario

propolis propoleo

Todos sabemos que la miel viene de las abejas y que los paneles están hechos de cera. ¿Pero de dónde viene el própolis?

La etimología de la palabra “propolis” tiene sus raíces en el griego y significa “el protector de las ciudades”. Esta palabra se usó para la sustancia que utilizan las abejas para sellar entradas y huecos de la colmena y recubrir sus paredes. Parece que tiene un efecto defensivo (para prevenir enfermedades y parásitos) y también estructural (para reforzar la estructura de la colmena). Y también han aparecido restos de esta sustancia en momias egipcias ya que evitaba la descomposición del cuerpo por hongos o bacterias.

¿Cómo hacen las abejas el própolis?

Las abejas recogen resinas y savia de los diferentes árboles que tienen alrededor de la colmena, lo que propicia que la composición del propóleo no sea única. Pero en general está formado por resinas y bálsamos vegetales, aceites esenciales, ceras y polen.

En su composición nutricional, destaca la presencia de numerosos flavonoides que favorecen las propias defensas de nuestro cuerpo e históricamente se ha consumido para prevención de enfermedades respiratorias dado también sus propiedades antibacterianas y antimicóticas.

Existe evidencia científica de su uso para aliviar el dolor o la inflamación bucal. Pero la EFSA no ha encontrado una relación causa-efecto entre su uso y la mejora de la salud respiratoria y la mejora de las defensas, especialmente porque es complicado caracterizar un propoleo estándar.

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Puedes visitar el siguiente enlace si quieres profundizar más sobre qué es el própolis.

Cómo consumir el própolis

Hay muchas formas de consumo del propóleo y existen diferentes formatos comerciales en forma de jarabes y bálsamos. Normalmente aparece combinado con otros productos como la miel, el zinc o la vitamina C para aumentar su acción protectora frente a los constipados.

En España nuestros abuelos ya tomaban caramelos Juanolas de regaliz para mejorar el estado de la garganta en invierno. Y nos parece un formato muy práctico la nueva Juanola Própolis que combina própolis con hedera, miel, zinc y vitamina C. Las puedes encontrar en diferentes sabores y no incluyen azúcar añadido.

Si compras propóleo directamente en una herboristería, puedes utilizarlo también para tratar heridas de forma externa, aplicándolo directamente sobre la zona afectada.

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