Cuando me gradué en Nutrición Humana y Dietética, a parte del típico discurso de la Decana de la Facultad y demás señores con corbata, había un lema en el fondo de pantalla, escogido por unanimidad por todos los estudiantes: «Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento». Y desde entonces he intentado aplicarlo en todos los ámbitos, aunque uno es consciente que nada a contracorriente. Hasta el punto en que, obvien por completo la pauta dietética como método de prevención primaria y pasen directamente al fármaco.

Sin ir más lejos, en la web del Ministerio de Sanidad, como método de prevención primaria frente a las enfermedades cardiovasculares, se aconseja el uso de las estatinas, antes que la pauta nutricional.

¿La solución para todo?: La pastillita. ¿La pauta dietética? Ni mencionarla.

A mi entender esta debería de ser el método de prevención primaria. Y si este primer tratamiento fracasa, ya tenemos la opción farmacológica. ¿Donde quedó todo aquello del «que tu alimento sea tu medicina y…» que nos inculcaron durante tres años? Un organismo público debería de velar por la salud de los ciudadanos y ofrecer diversas alternativas (que las hay) para las enfermedades cardiovasculares. Sobretodo con la multitud de estudios que hay sobre esta tema, me sorprende que no se mencione ninguno en su web (muchos de estos estudios, son co-financiados por el Ministerio). Deberían priorizar el abordaje multidisciplinar e intentar que expertos de diversas áreas trabajen conjuntamente para tratar una enfermedad y escuchar los diversos puntos de vista.

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Aquí va una alternativa o más bien un tipo de prevención primaria frente a las enfermedades cardiovasculares: dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva y frutos secos.

En 2013, se realizó el primer estudio PREDIMED2 (Prevención Dieta Mediterránea), donde diversos expertos comprobaron como la dieta mediterránea podía ser una alternativa a dichos fármacos. La conclusión es la siguiente: «El seguimiento de la dieta mediterrania suplementada con aceite de oliva virgen extra o frutos secos, reduce la incidencia de la mayoría de los eventos cardiovascualre en personas con un alto riesgo de padecerlos».
De echo, este grupo de expertos sigue investigando, por ahora siguen con el estudio PREDIMED PLUS donde investigan sobre la sustitución de la carne roja por legumbres y pescado azul.

Pero volviendo al tema de las estatinas y la dieta mediterránea, en XL Semanal, hicieron una entrevista muy interesante a uno de sus autores, que es bastante claro: «Un 30% de los ataques cardíacos, ictus y daños cardiovasculares, podrían prevenirse con una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva o frutos secos». Este tipo de iniciativas están financiadas por Gobiernos, Ministerios y Entidades Públicas, sin embargo, luego no resaltan, publican o promocionan las conclusiones de dichos estudios. ¿La buena nutrición no vende? «Paradojas que tiene la vida».

Bibliografia

  1. http://www.msssi.gob.es/biblioPublic/publicaciones/recursos_propios/infMedic/docs/vol35_2_Estatinas.pdf
  2. http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1200303
  3. http://www.finanzas.com/xl-semanal/conocer/20131201/estudio-espanol-revolucionado-mundo-6632.html
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