Muchas son las personas que sienten molestias digestivas inespecíficas, cómo hinchazón, malestar después de las comidas, pesadez, largas digestiones o estreñimiento.

Una vez descartada alguna patología que la origine, como intolerancias o disfunciones en el aparato digestivo, la causa suele ser tan simple y tan fácil de evitar como unos malos hábitos. El estrés , la falta de ejercicio o una alimentación inadecuada pueden propiciar que nuestro sistema digestivo no funcione adecuadamente. Si esta situación perdura habrá un menor aprovechamiento de los nutrientes que ingerimos, de manera que podría acabar repercutiendo en nuestra salud.

La salud digestiva está en nuestras manos

Con estos sencillos consejos verás como mejora tu confort digestivo.

Tómate tu tiempo: Come despacio y mastica bien los alimentos. A menudo, cuando comemos de prisa tragamos aire que pasa a nuestro sistema digestivo causando hinchazón y flatulencias. La técnica del “mindful eating” es muy útil para coger consciencia de lo que estamos haciendo: Aparta el ordenador o el móvil de la mesa y centra tu atención tan solo en la comida, saborea cada bocado y escucha tu estómago, sentirás con mayor facilidad los mensajes que te envía.

Practica ejercicio de forma regular. La actividad física activa la circulación sanguínea y también la del sistema digestivo y así es más eficiente. Algo tan asequible como caminar 30 minutos todos los días te ayudará mucho.

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Una buena alimentación es la clave

  • La alimentación debe ser completa y equilibrada, la dieta Mediterránea sería un buen patrón a seguir: rica en frutas y verduras, cereales preferentemente integrales, legumbres, más pescado y menos carne, lácteos fermentado y grasas saludables como el aceite de oliva y los frutos secos.
  • Las cocciones que utilices también son importantes. Prioriza cocciones suaves con poca adición de grasa como horno, papillote, plancha, vapor, salteados… y evita los fritos, rebozados y guisos fuertes.

como mejorar nuestras digestiones

  • Las frutas y verduras ricas en fibras nos ayudan mucho a regular el tránsito intestinal, pero en especial existe una fruta que también podría mejorar las digestiones. El kiwi contiene actinidina, una enzima que se observado en el laboratorio que rompe proteínas, de manera que podría ayudar a reducir la sensación de pesadez y las molestias gástricas, especialmente después de comidas ricas en proteínas. Por otro lado, por su contenido en diferentes tipos de fibra (pectinas, celulosa y hemicelulosa) mejora la digestión y el ritmo intestinal. Así que si tomas un par de kiwis todos los días mejoraras tanto el confort digestivo como el tránsito intestinal.
  • Bebe entre 1,5 y 2 litros de agua cada día. El agua ayuda a que la fibra pueda cumplir su función además de hidratarnos.
  • Evita las grasas especialmente las saturadas como: embutidos, mantequilla, y las que añaden en algunos productos como la bollería industrial.
  • Cocina lo que comes: intenta evitar los alimentos procesados, suelen ser más ricos en grasa y sal.
  • Procura mantener unos horarios de comidas regulares, de este modo el organismo es más eficiente.
  • Es preferible hacer entre 4 y 5 comidas al día menos copiosas y así se facilita la digestión. Si comemos mucho de golpe el cuerpo tiene que hacer un sobreesfuerzo para digerirlo todo.
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